ENVÍO GRATIS EN PEDIDOS DE MÁS DE 39€

"PORQUE NOSOTROS MISMOS SOMOS CAPACES DE TODO"

"PORQUE NOSOTROS MISMOS SOMOS CAPACES DE TODO"

marzo 29, 2016

Antonio Lledó comparte sus impresiones a falta de 10 días para el comienzo del Marathon des Sables 2016

"Mi nombre es Antonio Lledó, tengo 32 años y desde los 18 años vivo acompañado de mi diabetes. Una enfermedad que me diagnosticaron en plena madurez. Una etapa de adolescente muy difícil y donde una enfermedad como es la diabetes es un problema añadido. Hoy en día son miles los casos de diabetes, tanto tipo 1 como tipo 2, pero quizás el mayor problema se está dando en los casos más tempranos. En niños con meses o 3 o 4 años donde la diabetes aparece y cambia no solo su vida, también de la que les rodean.

 

Hace 14 años me diagnosticaron diabetes, siendo un palo muy duro para mi y mi familia, pero a día de hoy puedo decir que ha sido un cambio positivo y os explicaré porqué. Esta enfermedad nos hace ser nuestro propio médico, te hace ser calculador, previsor con cada acción y sobretodo fuerte. Una fuerza que va creciendo día a día, en muchos casos a base de golpes y errores, pero que va formando una espíritu fuerte y como fue en mi caso una madurez muy temprana.

La diabetes tienes muchas fases, desde la aceptación a la negación terminando en la de normalidad. Cada una de ellas tiene un periodo determinado que solo nosotros lo podemos acortar o alargar, pero siempre sin olvidar que deberá de ir acompañada de un aprendizaje continuo.

En esa primera fase, se mezclaron la aceptación con la rebeldía, siendo esta necesaria ya que en esos momentos (18 años) es difícil aceptar de cierta forma las limitaciones y problemas que puede llevar asociados esta enfermedad. Esta limitación en muchos casos existe a día de hoy, pero siempre viene asociada a una falta de información y desconocimiento, en muchos casos, por los especialistas.

Esa fase quedó marcada en mi de tal forma que me dije que debía cambiarla, que debía buscar la motivación necesaria y demostrarme a mí mismo que podía ser normal y aquí es donde entraría la segunda fase, la negación.

Durante mucho tiempo había negado de mi enfermedad, no la dejaba de lado pero no la reconocía. Esa negación se debió a que en muchos casos no podía hacer lo que me gustaba o muchas cosas de las que hacían los chavales de mi edad yo como “diabético” no las podía hacer.

Desde ese momento empecé a vivir una de las etapas más bonitas de mi vida y de la cual me siento más orgulloso a día de hoy. Me gusta poner en una balanza lo bueno y malo de la diabetes y siempre siempre el lado bueno supera de largo al lado malo. He vivido experiencias,  he aprendido, he ganado valores y sobre todo he establecido amistades que seguramente no hubiese tenido o por lo menos no hubiesen sido tan intensas.

Estas experiencias me han llevado a recorrer el desierto de Marruecos y Turquía en bici. Recorrer 7 veces el Camino de Santiago, correr gran parte del territorio español, participar en medias maratones y maratones, conocer una disciplina como el ultra maratón y todo ello disfrutando con y de mi enfermedad.

La finalidad de todo esto fue crear un proyecto que empezó a principios del 2014 llamado Diabetes No Fear, donde demostrar cómo perder el miedo a la diabetes y como hacerlo con motivación, seguridad y el aprendizaje adquirido desde mi experiencia. Este año he decidido participar en una de las carreras por etapas más duras del mundo: la Marathon des Sables. Con sus 250 km. es una prueba por etapas en autosuficiencia y toda una oportunidad para seguir demostrando ese mensaje y además de poner a prueba mi enfermedad.

 

"Me gusta decir que si mi diabetes hubiese tenido de elegir, seguramente no me hubiese elegido a mi".

 

A finales de 2015 tomé la decisión de participar en esta carrera sobretodo apoyado por amigos y todas esas personas que confían y creen en lo que hago. Al final ese es el mejor retorno, cuando un padre y una madre te escriben diciendo lo que le está ayudando a su hijo, la motivación y las ganas de seguir adelante al ver lo que hago, eso vale más que cualquier premio y sobretodo porque eso es lo que me hubiese gustado ver a mi cuando empecé.

Para una carrera como Sables no sólo vale con pagar los más de 3000€ de inscripción, también necesitas  una preparación previa, en este caso no solo física, probablemente sea más importante la preparación psicológica. Por ello era importante no olvidar ningún aspecto, el nutricional, el físico, el mental y la motivación necesaria para completar esta prueba.

 

Esa motivación viene en gran medida por el retorno que obtengo gracias a este tipo de retos. Por recibir de voz de una padre o madre o simplemente de alguien que decide dar el paso, esa es la mejor de las motivaciones. Por ello sigo adelante con este tipo de pruebas y retos.

 

En el aspecto deportivo son muchos los entrenamientos desde que decidiese hacer Sables, muchas horas y sobretodo intentando similar las condiciones en las que me voy a enfrentar. Peso en la mochila, la comida, el kilometraje,... y el ajuste de mi enfermedad.  Sería de locos enfrentarse a una prueba de este tipo sin conocerse a uno mismo y mucho más su enfermedad. Este aprendizaje no lo he obtenido de un día para otro, ni tampoco en las últimas carreras realizadas, sino ha sido a base de mucho años por tener ese decisión e inquietud por saber cada día mas de ello, y tampoco lo voy a negar, a base de muchos tropiezos y errores. Siempre he dicho que de un error debemos sacar su lado positivo y aprender de él, ya que un error mucha veces es nuestro mejor maestro.

 

El apartado nutricional en una prueba tan extrema como Marathon des Sables es casi tan importante o más que el físico, ya que nos enfrentamos a una prueba de autosuficiencia alimenticia, es decir que debemos de transportar nuestra propia comida durante los 6 días de carrera. El peso es muy importante, por lo que optamos por comida liofilizada. Es muy importante que nos adaptemos a ese tipo de comida para evitar sustos de última hora. No solo nos alimentamos de esto, también debemos de aportar todo aquello necesario para cubrir nuestra necesidades, así como esos pequeños premios que nos ayudarán a cubrir los últimos metros antes de llegar meta. Por eso y después de mucho buscar encontré Cherky, que no es otra cosa que carne marinada totalmente natural y que dará ese aporte de proteínas tan importante para la recuperación al final de cada etapa. Y en este caso digo premios porque es muy útil no solo lo que nos aporta, también que nos guste y motivemos a nuestro cuerpo para esos metros finales. Toda esta preparación alimenticia sería imposible sin todos esos años donde los he puesto a prueba y sobretodo donde la he ido ajustando junto a mi diabetes, de forma que he encontrado los complementos perfectos a mi enfermedad.

 

 

A falta de muy pocos días de comenzar un reto como el que es la Marathon des Sables me invade la emoción y un poco de miedo, y a diferencia del mensaje que intento transmitir, siento un miedo a lo desconocido, algo que considero vital, ya que sin miedo ¿que nos movería a marcarnos un objetivo?. Otra cosa muy diferente es el miedo que en muchos casos viene condicionado por nuestra enfermedad y que de alguna forma nos imponen y hace que no podamos o lleguemos a disfrutar plenamente de nuestra vida. Este es el objetivo final de mi proyecto, no romper pero si dar a conocer esas limitaciones y como poder afrontarlas, ya en nuestro ámbito personal, laboral o deportivo.

 

"Porque nosotros mismos somos capaces de todo".